¿Filtraciones de aire en puertas o ventanas? La masilla de butilo y otros selladores pueden ser una gran solución para estos problemas. Descubre cómo y por qué en esta guía.
El universo de los selladores y las masillas es enorme. Existe prácticamente un producto para cada necesidad. Pero hay algunos productos que sirven para muchas aplicaciones gracias a su versatilidad, como la masilla de butilo.
En particular, el sellador de butilo seca con gran velocidad y posee una gran cualidad: es resistente al agua. Además, cuenta con una fórmula diseñada especialmente que le proporciona la elasticidad necesaria para responder de forma eficaz a la expansión o reducción de los distintos materiales que se da con la exposición a temperaturas (altas o bajas) y con las condiciones climáticas del exterior.
Además de la masilla de butilo, existen otros productos similares que pueden moldearse fácilmente con los dedos y aplicar solo las cantidades necesarias. Esto hace que la masilla sea un producto de gran utilidad para reparaciones complejas. Dependiendo de la superficie sobre la que desees trabajar. En su gama de selladores, Pattex ofrece numerosas alternativas de fácil aplicación y grandes resultados. Por ejemplo, si necesitas sellar uniones de metales u otros materiales expuestos a altas temperaturas, puedes optar por Nural 30, una masilla que puede resistir hasta 1000 °C y que puede aplicarse también sobre fisuras o grietas.
Para una reparación bien hecha, lo primero que necesitas es planificar bien la aplicación del sellador. Trabajar con planificación permite evitar errores y derrames, partes en las que el producto no haya llegado, respetar los tiempos de secado y mucho más.
A continuación, te contamos cómo aplicar un sellador.
- Protégete. A la hora de hacer reparaciones en el hogar, la seguridad es primordial. Usa guantes y gafas protectoras, y asegúrate de trabajar en una zona con buena ventilación y a una temperatura ambiente adecuada para el producto que vayas a aplicar.
- Lee bien las instrucciones. Conoce las características del producto que has escogido. Si se trata de un sellador de butilo, tendrás que calentarlo primero. Para ello, sumérgelo en agua tibia durante 20 minutos.
- Haz una prueba. Esto vale para todo tipo de productos. Si trabajas con un sellador en cartucho, haz un pequeño corte en diagonal en la boquilla del tubo con la ayuda de una cuchilla. Aplica una pequeña cantidad en una zona no visible o sobre un material que puedas desechar. Regula la abertura de la punta según lo necesites: recuerda que siempre puedes hacer un corte más grande, pero no uno más pequeño.
- Aplica el sellador. Con la pistola de silicona en un ángulo de 30 grados, recorre la zona a sellar presionando el gatillo de manera uniforme hasta llegar al extremo opuesto. Puedes alisar el adhesivo con la ayuda de una espátula o alisador. Siempre aconsejamos hacerlo antes de que seque para poder corregir eventuales errores.
- Deja secar. En el caso de una masilla de butilo, los tiempos de secado son más bien breves. Si se trata de otro sellador, encontrarás el tiempo necesario indicado en las instrucciones. Respetar el tiempo de cada producto ayuda a obtener mejores acabados y uniones más duraderas.
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